Ombliguismo

Hay tantas realidades como ombligos humanos, es inevitable estar unido a él. En estos tiempos, en los que el ombliguismo es un mal endémico de la humanidad, hay días en los que puedes verte enfrascado en algo que parece una conversación cuando en realidad de lo que se trata es de monólogos lanzados indiscriminadamente. Evitar caer en monólogos y romper esta inercia está al alcance de cualquier persona decidida, tan sólo basta con seguir los siguientes pasos y recuperar algo de sensibilidad y perspectiva.

Empieza cerrando los ojos, concentra la mente en nada, céntrate en la idea de disolverte a ti mismo hasta olvidar tu propio nombre. Cuando has conseguido desmaterializarte, imagina que empiezas a elevarte como un globo de helio. Flotas muy lentamente y vas alejándote de todo lo conocido. Te alejas hasta que pierdes toda referencia. Flotas en medio de ningún sitio, sin Tierras, ni soles. Inspiras, espiras. Ahora abre los ojos, imagina que puedes sentirlo todo, el aire entrando y saliendo de las aletas de tu nariz, las vibraciones de los pasos de la persona más cercana, el amor de quienes te quieren, la rotación de la tierra.

Piensa en la primera persona que te venga a la cabeza, vuelve a cerrar los ojos, inspira, espira. Dale unos segundos a tu cerebro para que dibuje su cara, céntrate en algún detalle, luego pasa a sus ojos. Reconstruye lo que has visto de su vida, reconstruye una mirada de verdad, de las que hablan sin palabras. Adivina sus preocupaciones, por que ha sufrido o sigue sufriendo. Intenta meterte en su piel, porque tu no existes, por el tiempo que quieras eres esa persona.

Inspira, sigue inspirando profundamente. Vuelve a ti y trata de revivir la última conversación con ella o con él. Al final puede que te falten las palabras y te sobren las sonrisas, los besos y los abrazos.

2 Respuestas a"Ombliguismo"

Comenta
  1. Lorena Santana Rivero.

    10 mayo, 2015 at 12:58 pm

    Magistral forma de combinar las palabras… Y coincido totalmente en todo lo que dices… No hay qué darle más cancha a el ombligismo.

    Responder

Responder a África Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *