Historia

Desde niña intentaba retenerlo todo y llevármelo conmigo. Desde el esqueleto de una estrella de mar en la orilla de una playa, a la inmensidad de un cielo estrellado. En el verano de 1996 mis padres nos llevaron a mi hermano y a mi de vacaciones a San Juan de las Galdonas, un pueblo de la costa de Venezuela. Recuerdo que una noche en la terraza del lugar donde nos hospedábamos, me quedé conmovida en una hamaca mirando el cielo. La belleza de la vista quedó fuertemente grabada en mi mente. Intuyo que este tipo de impresiones agradables en la infancia son trascendentales para las personas en quienes nos vamos a convertir.

Después de aquello, la curiosidad natural que había tenido siempre, la cual consistía en acribillar a todo mi entorno a porqués, se expandió a enciclopedias, libros, revistas y cualquier documento que estuviera a mi alcance. Un día calló en mis manos una carta celeste; esa misma noche volví a mirar al cielo y la primera constelación que conseguí ubicar fue Orión.

Con el tiempo, es fácil caer en la cuenta que tan importante es saber, como compartir y transmitir lo que se sabe. Así que en 2002 abrí mi primer blog hecho con FrontPage y lo bauticé ORIONIDA2002, tenía una larguísima URL de Terra imposible de recordar y mucha Comic Sans; en 2008 me hice con el dominio de orionida.com.

Exponerse en internet requiere cierta predisposición al exhibicionismo, predisposición con la cual no contaba. Pero ahora si. Dice Manuel Vicent que “nada cansa tanto como ser fugitivo” : huir de uno mismo cuando te persigue por dentro la necesidad de contacto y entendimiento.

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